Introducción a Control-M

  Cuando las aplicaciones se han beneficiado de algún tipo de automatización y se han lanzado más rápido a una o más máquinas, comienza su vida en producción. Deben organizarse con otras aplicaciones y fuentes de datos, para ofrecer un servicio o una aplicación comercial. La entrega de un servicio comercial a menudo requiere múltiples aplicaciones y fuentes de datos, en entornos desde el ordenador central a la nube, y cada paso del proceso debe invocarse en el momento correcto, en el orden correcto, una vez que se cumplan las condiciones apropiadas para el servicio comercial; es decir, correr con precisión a escala.
  Control-M simplifica la aplicación y la orquestación del flujo de trabajo de las aplicaciones en las instalaciones o como servicio, lo que permite crear, definir, programar, gestionar y monitorizar los flujos de trabajo de producción fácilmente, a la vez que se garantizan la visibilidad y la fiabilidad, y se mejoran los acuerdos de nivel de servicio ["Service Level Agreement" ("SLA"), en inglés].

Uso básico del SDSF (Parte 27: Panel LPA)

  La empresa IBM desarrolló una potente herramienta que permite a un usuario de ordenadores centrales monitorizarlos y administrar ciertos aspectos de los mismos. Se trata del Sistema de Visualización y Facilitación de Búsqueda ["System Display and Search Facility" ("SDSF"), en inglés] del sistema operativo z/OS, del que ya se ha hablado en anteriores entradas de la presente bitácora.
  Dicho usuario de ordenadores centrales puede precisar la monitorización de las operaciones que se ejecutan en el z/OS y de los recursos del sistema utilizando la mencionada herramienta. El SDSF realiza su función correctamente gracias su variado sistema de paneles, o pantallas, tan altamente configurables como el resto del sistema operativo al que pertenecen.
  Además, esta herramienta está provista de multitud de filtros para delimitar tanto las monitorizaciones como las consultas en sus numerosos paneles, así como un grupo de comandos con los que el usuario puede administrar algunas de las operaciones monitorizadas a través de este programa.
  Mientras que algunos comandos y filtros funcionan en todas las pantallas, otros únicamente se pueden ejecutar en algunas de éstas; en ambos casos, sólo si el usuario posee los permisos pertinentes, por supuesto.

Utilidades en línea

  En el mundo actual hay una creciente tendencia a emplear Internet no únicamente para obtener información y socializar, sino para realizar más y más tareas que antes se realizaban mediante programas informáticos en el equipo local.
  A raíz de esto se ha incrementado la aparición de páginas de red consistentes en herramientas y utilidades que se pueden emplear en la red, permitiendo al usuario hacer las tareas que necesite sin necesidad de instalar programas en su propio equipo informático, con las consiguientes ventajas que ello conlleva.
  En la presente entrada se verán algunas de tales herramientas en línea que son relevantes.

Introducción a Dynatrace

   Dynatrace es un gestor de rendimiento; es decir, permite a las empresas optimizar la gestión del rendimiento de las aplicaciones. Por otra parte, permite acelerar completamente el proceso de una compañía con circuitos de retroalimentación basados en hechos.
  La solución ofrece una supervisión de la infraestructura totalmente automatizada por una inteligencia artificial para operaciones. Supervisa continuamente la disponibilidad y analiza las causas fundamentales, lo que le permite operar en un entorno dinámico. Esto permite una observabilidad que es más que métricas, registros y trazas. Con soporte para las tecnologías más comunes y respuestas precisas a través de un modelo topológico full stack y un motor de inteligencia artificial sin precedentes para que sea posible automatizar las operaciones y optimizar la colaboración.

Introducción al Sistema de control de información de clientes

  En una entrada anterior de la presente bitácora se ha hablado del Sistema de control de información de clientes o CICS, según sus siglas en inglés. En esta entrada se profundizará sobre este gestor transaccional de IBM.
  Como buen programa de este tipo, CICS procesa información descomponiéndola de forma unitaria en operaciones indivisibles, denominadas transacciones. Cada transacción debe finalizar de forma correcta o incorrecta como una unidad completa, es decir, no puede acabar en un estado intermedio.
  Al igual que otros programas de este tipo, CICS se ha diseñado para mantener bases de datos en un estado conocido y consistente, asegurando que todas las operaciones, que son interdependientes, realizadas sobre la base de datos se han completado correctamente o se han cancelado.

El sistema operativo OS/2

  Se trata de un sistema operativo de IBM que intentó suceder a DOS como sistema operativo de los ordenadores personales. Se desarrolló inicialmente de manera conjunta entre Microsoft e IBM, hasta que la primera decidió seguir su camino con su Windows 3.0 e IBM se ocupó en solitario de éste.
  OS/2 se desarrolló primando la robustez, por lo que su adopción fue mucho más amplia en industria que en usuarios particulares.
  Partiendo de la base de que un sistema operativo explota los recursos del equipo informático de uno o más procesadores para ofrecer un conjunto de servicios a los usuarios del mismo, y de que también gestiona la memoria secundaria y los dispositivos E/S en nombre de los usuarios, este sistema operativo debía ser ideal para la automatización de oficinas, proporcionar manejadores gráficos independientes de los dispositivos, que las aplicaciones tuviesen acceso directo a periféricos con gran ancho de banda, ofrecer capacidad multitarea, proporcionar un ambiente adaptado para cada programa y para sus descendientes, además de ofrecer un ambiente protegido para garantizar la estabilidad del mismo.

La informática forense

  La lucha contra la ciberdelincuencia, requiere, como en el caso de la lucha contra la delincuencia más tradicional, de cierta investigación por parte de las autoridades pertinentes y otras instituciones autorizadas.
  Y es que para poder detener y castigar a los ciberdelincuentes hay que encontrar, recopilar y procesar pruebas que permita incriminarlos de la manera más irrefutable posible.
  La informática forense se encarga, pues, de dicha recopilación de pruebas.