En entradas anteriores de la presente bitácora se ha hablado de la Máquina virtual basada en el núcleo ["Kernel-based Virtual Machine" ("KVM"), en inglés] propia de sistemas operativos de tipo linux.
Se trata de una tecnología de virtualización de código abierto integrada en el núcleo de Linux que permite ejecutar máquinas virtuales de alto rendimiento en servidores físicos, convirtiendo el sistema Linux en un hipervisor eficiente.
También se ha comentado que uno de los problemas que plantea este soporte lógico de virtualización es que su conexión de red no permite unas direcciones IP que se integren con la red local general (especialmente si el equipo físico sólo tiene conexión inhalámbrica), por lo que es necesario crear una interfaz de red puente que permita tal integración. Y, dado que el gestor de redes ha cambiado (a uno mejor) con las diferentes versiones de las distribuciones de Linux, se debe explicar un método adecuado para ello.






