Cuando se utiliza un navegador de red, lo habitual es realizar peticiones a los servidores donde se encuentran alojadas las páginas web.
En algunas ocasiones, en lugar de aparecer las páginas en sí, o alguno de sus elementos a los que se pretenda acceder (fotografías, otras páginas propias del sitio web, etc.), se llega a un mensaje que el servidor tiene preparado si se dan ciertas circunstancias durante la navegación de red.
En algunas ocasiones, en lugar de aparecer las páginas en sí, o alguno de sus elementos a los que se pretenda acceder (fotografías, otras páginas propias del sitio web, etc.), se llega a un mensaje que el servidor tiene preparado si se dan ciertas circunstancias durante la navegación de red.
Estos mensajes, que en la mayoría de las ocasiones se dan entre el navegador del usuario y el servidor, y suelen ser invisibles para el usuario, son conocidos como códigos de estado HTTP, y sirven para identificar si todo ha ido bien o ha habido algún error. Realmente, el usuario sólo verá los códigos que indiquen que ha habido problemas.




