Como se ha comentado en una entrada anterior, un intérprete de órdenes ("shell", en inglés), o intérprete de comandos, es el programa informático que provee una interfaz de usuario para acceder a los servicios del sistema operativo.
En general, los intérpretes de comandos se dividen dependiendo del tipo de interfaz que utilicen:
- Línea de comandos [“Command-Line Interface” (“CLI”), en inglés]: Es la interfaz más básica, y suele ser la más potente. Puede emplearse interactivamente, escribiendo instrucciones en alguna especie de entrada de texto, o bien utilizarse de una forma mucho más automatizada, leyendo órdenes desde un archivo de guiones.
- Gráfica [“Graphical User Interface” (“GUI”), en inglés]: La más utilizada en la mayoría de los sistemas operativos. Aunque es algo menos potente que la anterior, suele ser más intuitiva y cómoda para la mayoría de los usuarios. Ofrece una estética mejorada y una mayor simplificación, a costa de un mayor consumo de recursos computacionales, y, en general, de una reducción de la funcionalidad alcanzable; asimismo aparece el problema de una mayor vulnerabilidad dada su complejidad.
- Lenguaje natural [“Natural User Interface” (NUI”), en inglés]: Se interactúa con un sistema, aplicación, etcétera, sin utilizar sistemas de mando o dispositivos de entrada, y en su lugar, se hace uso de movimientos gestuales del cuerpo o de alguna de sus partes tales como las manos (o el propio habla), sirviendo de mando de control
