En la actualidad, la mayoría de la gente del mundo está sometida a radiaciones electromagnéticas de mayor o menor potencia.
Sin embargo, aquellos que se dedican a la informática una mayor cantidad de tiempo que el usuario corriente están más expuestos a sus efectos nocivos, aunque tales efectos no se tipifiquen, en el mundo actual como enfermedades profesionales de este colectivo, como sucede con el síndrome del túnel carpiano.
Los trastornos relacionados con el sueño constituyen uno de los grupos de efectos negativos de la radiación electromagnética sobre el ser vivo más peligrosos a largo plazo.
